Donde menos te lo esperes ...
En la clase de Expresión Plástica de la semana pasada vimos, entre otras muchas cosas, el arte en la calle. Sí, eso que encontramos en muros realizado con spray, a lo que se llama graffiti, pues eso. Y además, hemos tratado el tema de la publicidad en los espacios públicos, cómo las grandes empresas nos bombardean a cada paso que damos para que compremos el abrigo de Springfield que patrocina Miguel Ángel Silvestre o la colonia de Dior que patrocinan los guapérrimos actores Charlize Theron y Christian Dior.
Hemos conocido grupos como los "ad-busters" (cazadores de publicidad) y "no-ad day" (día sin publicidad).
"Ad-busters" (cazadores de publicidad) es una empresa canadiense sin ánimo de lucro, y que está a favor del medio ambiente. Fue fundada en 1989 por Kalle Lasn y Bill Schmalz en Vancouver. Adbusters se describe a sí misma como "una red global de artistas, activistas, escritores, bromistas, estudiantes, educadores y empresarios que desean avanzar en el nuevo movimiento de activistas sociales de la era de la información".
En cuanto al movimiento “no-ad day” (día de comprar nada), comenzó en 1992 por obra del artista Ted Dave. En este día lo que se pedía a los participantes era que se abstuvieran de comprar productos durante 24 horas. 22 años después, este acto de desafío se ha convertido en un movimiento mundial que ahora tiene lugar en 65 países e involucra a miles de participantes.
Un artista del que hablamos, no conocía y me causó una gran impresión fue Vermibus, reside en la capital alemana aunque es de origen español.
Para este artista el culto de belleza está tan firmemente establecido en las pasarelas de la “Semana de la Moda” de los países europeos como en la publicidad que generan. La industria de la moda usa el cuerpo como una herramienta para vender productos, vender el consumismo. La imagen del cuerpo en los anuncios limita y oprime la verdadera belleza de un individuo.
Vermibus reflexiona y nos hace reflexionar sobre este uso del cuerpo y sobre los estándares de belleza impuestos desde arriba, en el marco del circuito Fashion Week, a través de una nueva serie de intervenciones públicas.
Lo que pretende es desvelar la belleza y revelar lo que de verdad se esconde detrás del maquillaje y el retoque fotográfico que se utilizan en la industria de la moda y también en de la publicidad.
Aquí os dejo un vídeo en el que se muestran muchas de sus obras:
Con todo esto podemos pensar que el espacio público además de ser una galería de arte para muchos artistas como hemos visto, también es un escaparate donde mostrarle al mundo las últimas tendencias en moda.
En definitiva, se prostituye el espacio público a cambio de dinero, porque poner un anuncio en una marquesina cuesta mucho dinero, pero eso viene bien a las ciudades para seguir creciendo y mejorando, mientras a los habitantes los fríen el cerebro mientras esperas al bus. También hay que remarcar que no hay sólo anuncios de ropa, también los hay de hamburguesas de famosas cadenas americanas, de supermercados, de coches, etc.
Creo que esta reflexión no se hace a menudo pero sí vemos esta publicidad que tanto nos puede llegar a afectar.
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